Pasión y vida (Antología 1977-2017).

Pedro Antonio González Moreno, filólogo, poeta, narrador, crítico literario y uno de los mejores estudiosos de la obra de Brotóns, ha escrito sobre “Pasión y Vida”: Cuarenta años después de la publicación de su primer libro, esta antología recoge una amplia y representativa muestra de la poesía de Joaquín Brotóns, un espicúreo de La Mancha cuya voz, entre el neorromanticismo y el neocultuaralismo, está cuajada de acentos paganos, de aromas báquicos y brisas sensuales del sur; pero una voz que también está forjada con los mimbres de la soledad, el desamor, la marginalidad y el desengaño. Una conciencia escindida entre dos impulsos en lucha permanente: por un lado, el deseo,  la pasión amorosa o la aspiración a la belleza; y por otro, el enfrentamiento con una realidad hostil que acosa al poeta con el “hipócrita carnaval de las máscaras sociales”.

HACE TANTO TIEMPO.
A Pedro y Rocío.
Hace tanto tiempo que duermo solo, amor mío, joven amante,
que ya apenas si recuerdo aquellas cálidas noches de estío
en las que dormía abrazado a tu rutilante  cuerpo de Adonis, en el tálamo
del amor, cuando acariciaba tu escultural torso de mármol blanco,
tu atlético y terso pectoral de dios griego, que, desnudo, me ofrecía
su belleza viril, masculina de muchacho de veinte años.
JOVEN DEL ESTE
Para Miguel Carmona.
Era uno de esos chicos bellos, soñados en la alta madrugada,
nacidos para el fogonazo del placer de un instante,
que casi no parecen humanos de tanta hermosura como poseen.
Pero su belleza era real, como la amargura de la vida,
cuando el desamor te atrapa entre sus negras fauces,
devorándote en su carnívora boca de tiburón hambriento.
Aquel muchacho era un adonis tarifado…
un dios pagano, que, bajo sus impolutas alas de arcángel,
escondía la experiencia de una vida  dura, cruel, cainita,
que gemía en la noche, cuando el sexo grita de placer
y su eco ensordecedor retumba en las tumbas
de los enamorados del placer oscuro.